La revolución de ‘los chalecos amarillos’

Por María Victoria Cristancho

 

En los últimos dos meses, Francia se ha visto sacudida por un profunda la crisis política, desatada por protestas callejeras, contra del gobierno del centro derechista, Emmanuel Macron y sus frustradas propuestas de alza del precio de la gasolina y de impuestos.

 

Las protestas, conocida en los medios internacionales como la revolución de ‘los chalecos amarillos’, han tenido dos ingredientes particulares: el uso de chalecos amarillos de seguridad como símbolo y el uso de las redes sociales para convocar a la población a protestar.

 

Justo antes de Año Nuevo, las calles francesas se volvieron a calentar y el sonido ensordecedor de centenares motocicletas y las consignas de “Cae Macron” se volvieron a escuchar, mientras los transeúntes vitoreaban a los manifestantes.

 

Las calles históricas de la mediterránea ciudad de Beziers, ubicada a unos 760 kilómetros al sur de Paris, fueron focos de las acciones callejeras, donde los rostros de barba canosa se mezclaban con juveniles figuras, todo en dos ruedas y portando el ya emblemático chaleco amarillo. La policía, también en motocicletas, se limitaba a mantener el orden y desviar el tráfico para evitar escaramuzas.

 

Las protestas, que fueron violentas a comienzos de diciembre pasado, ya consiguieron que el presidente francés rectificara su decisión, dejando los cambios económicos sin efecto. Pero, lejos de detenerse, las acciones callejeras han continuado, con el aditivo de que ahora piden la cabeza de Macron.

Camión de apoyo de los chalecos amarillos. Foto: María Victoria Cristancho

 

 

 

 

 

 

 

 

El ABC de la revolución

¿Cuándo desató las protestas?

A comienzos de noviembre contra los planes para aumentar los impuestos a la gasolina.

 

¿Qué días se convocan?

Curiosamente, las protestas se realizan los sábados, días no laborables en Francia.

 

¿Dónde son las protestas?

Comenzaron en Paris, con el Arco de Triunfo y el Campo de Elíseos, con foco principales de acción callejera. Pero se han extendido a todo el país, en plazas emblemáticas y salidas de autopistas.

 

¿Cuánta gente ha salido a protestar?

Se estima que cada sábado han salido al menos 100 mil franceses a las calles.

 

¿Qué le cuestionan a Macron?

Alegan que las políticas del gobernante benefician a los ricos y que no tiene contacto con la población.

 

¿Quién lidera de el movimiento?

Lo curioso es que este movimiento no parece tener un líder visible. Se inició por una convocatoria en redes sociales y se crearon movimientos locales que funcionan de modo independiente.

 

¿Por qué se les llama los chalecos amarillos?

Se llamaron por el nombre de ‘gilets jaunes’ o chalecos reflectantes de seguridad de color amarillo, que los automovilistas franceses deben llevar en sus automóviles en caso de una emergencia.

 

¿Podría caer el presidente francés?

Es improbable. No habrá elecciones nacionales en Francia hasta el 2022 y Macro desdeña las encuestas. Pero su gobernabilidad está comprometida si pierde las elecciones parlamentarias europeas y una serie de votaciones municipales y regionales en 2019 y 2020.

Fotos: María Victoria Cristancho

 

1 thought on “La revolución de ‘los chalecos amarillos’

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *