Parejas Modernas

Hay muchas teorías sobre el porqué una pareja se puede llegar a formar, desde explicaciones meramente biológicas, religiosas o enrevesadas hipótesis romántico metafísicas.

 

Lo que parece estar claro es que la persona querida siempre parece poseer algo que nos complementa, nos justifica, nos potencia y, consecuentemente, nos encandila. ¿Se habrá creado todo esto por la simple razón de cubrir carencias que los seres humanos no hemos podido solventar individualmente a lo largo de nuestra evolución?

 

El objeto amado y lo que sentimos hacia él, tiene una influencia indiscutible en todo lo que hacemos ya sea para potenciarlo o debilitarlo. Por muy herméticos y profesionales que podamos llegar a ser, es altamente improbable escapar al influjo de este curioso y básico sentimiento que es el deseo.  

 

“Modern Couples” es una basta exposición de arte moderno que utiliza “la pareja” como señuelo para el espectador. Los devaneos románticos han sido seguidos con ardor desde mucho antes de que la prensa amarilla tuviera la repercusión de la que goza ahora.

 

Cambiemos por un momento al Principe Harry y Meghan por Frida Kahlo y Diego Rivera, a Victoria y David Beckham por Leonard y Virginia Woolf. Podría funcionar, ¿verdad? ¡Que gran edición del “hola” sería esa!

 

Leonard y Virginia Woolf (imagen blog Entre Les Pages)

 

El Barbican Centre no sólo ha conseguido reunir alguna de las obras de las 46 parejas de artistas que se exponen, indaga también en como responden, abrazan, niegan o contradicen sus diferentes relaciones sentimentales. Así visto parece un burdo reclamo para que la gente se acerque al arte de finales del siglo XIX y principios del XX. Si es así, bienvenido sea, porque personalmente prefiero leer las cartas subidas de tono que Dalí escribía a Lorca a las transcripciones de las conversaciones entre el Príncipe Carlos y Camila.

Federico García Lorca y Salvador Dalí (foto Gay Influenceblogspot)

 

Se entra en la exposición con el morbo cercano al que se siente al abrir una revista de cotilleo en la peluquería. ¿Cómo se admiraban mutuamente la diseñadora de moda Emilie Flögue y Gustav Klimt? ¿Cómo una joven actriz italiana, Tina Modotti, aprende fotografía de su amante Edward Weston llegando a convertirse en una artista de referencia? O el loco amor entre Camille Claudel, una chica pija con mucho talento y un taciturno Rodin, veinte años mayor que ella…