Aminatou Haidar: una voz de protesta saharaui

Por  Carolina Graterol

Aminatou Haidar, prominente luchadora saharaui por los derechos humanos y nominada al premio Nobel de la Paz, denunció la sentencia que un tribunal marroquí emitirá el 8 de julio contra Nazha El Jhalidi ,una periodista de Sahara Occidental en un evento organizado en el Colegio Birkbeck de la Universidad de Londres.

El evento, organizado por Western Sahara Campaign, la organización de caridad Sandblast, el colectivo artístico Olive Branch Arts y Saharawi Voice -un grupo de jóvenes saharauis y alemanes en defensa de la causa saharaui-, contó con la asistencia de decenas de personas que escucharon atentas todas las intervenciones.

Beccy Allen fungió como presentadora del evento donde charlas fueron intercaladas con videos de cómo es la vida en los territorios ocupados. La cantante británica Pia de Keyser deleitó a la audiencia con su canción “Standing Man”.

“El único crimen de El Jhalidi fue usar su cámara para grabar una manifestación pacífica saharaui en El Aaiún”, explicó Haidar durante su intervención. El Aaiún es una la ciudad principal de los territorios del Sahara Occidental bajo ocupación por el gobierno de Marruecos desde hace más de cuatro décadas.

El gobierno marroquí acusa a El Jhalidi, también activista derechos humanos saharaui, ante los tribunales de ‘usurpación de la profesión de periodista” por no poseer una licenciatura en periodismo.

El Jhalidi es bien conocida en el territorio del Sahara Occidental por su trabajo a través de Equipe Media y RASD-TV. A través de esas organizaciones de medios, ella filma videos de protestas en el Sahara Occidental, que a menudo resultan en violencia documentada de las fuerzas de seguridad marroquíes que usan la fuerza contra los pacíficos manifestantes saharauis.

A propósito de este caso, y como lo menciona el sitio “Sahara Press Service”, cinco abogados españoles y dos observadores noruegos de la ONG Rafto que venían al caso en la corte de la periodista El Jhalidi fueron expulsados del aeropuerto de Aaiún.

Los visitantes extranjeros fueron detenidos por varias horas en la zona de tránsito del aeropuerto y expulsados en un avión hacia Casablanca. Allí embarcaron en otro avión para la isla Gran Canaria.

Aminatou Haidar, activista saharaui de Derechos Humanos y Nominada al premio Nobel de la Paz.

 

Refugiados saharauis son los “palestinos invisibles”

 

Algo que llama la atención sobre el caso de los refugiados saharauis es que se lee muy poco sobre esta situación en la prensa internacional.  Entre los activistas de este tipo de causas los refugiados saharauis son llamados los “palestinos invisibles”,  ya que tienen más de cuatro décadas en una batalla por su autodeterminación y libertad y, sin embargo, muy poca gente conoce de esta lucha.

Todo comenzó cuando España, que era el país colonizador del Sahara Occidental se desentendió de seguir gobernando esta colonia a mediados de la década de los 70 del siglo pasado.

El 16 de octubre de 1975 la Corte de Justicia Internacional reafirmó los derechos de autodeterminación a favor de los ciudadanos saharauis.

A esto siguió “la gran marcha verde”, una especie de campaña en los medios promovida por el entonces Rey marroquí Hassan II que terminó con 350 mil ciudadanos marroquíes marchando al territorio del Sahara Occidental para reclamarlo como suyo.

Esta marcha fue cubierta por la prensa internacional, que abandonó el sitio antes del uso de bombas de napalm por parte del ejército marroquí contra la población de civiles saharauis que tuvieron que escapar hacia el desierto del Sahara.

Un grupo fue recibido por Argelia, donde todavía se mantienen campos de refugiados; el otro quedó liberado en un territorio muy pequeño gracias al Frente Polisario que se enfrentó al ejército marroquí; el tercer grupo quedó atrapado en la zona que Marruecos continua ocupando de manera ilegal.

La guerra entre el ejército marroquí y el Frente Polisario de extendió entre 1975 a 1991, cuando se declaró un cese a fuego y enviados de paz de las Naciones Unidas lograron la promesa de un referendum para la autodeterminación del pueblo saharaui para 1992.

Marruecos comenzó desde entonces una campaña para bloquear este referendum hasta la fecha. Los saharauis decidieron dar una batalla legal por su autodeterminación, por lo tanto han rechazado cualquier tipo de respuesta violenta o ataques terroristas para defender su causa durante más de cuatro décadas.

Abuso de los Derechos Humanos de los saharauis

Aminatou Haidar denunció en su charla el sistemático abuso de todos los aspectos de los derechos humanos de la población saharaui que vive bajo la ocupación del ejército marroquí.

Durante su charla Haidar denunció los miles de saharauis que han sido detenidos, desaparecidos o asesinados en manos de fuerzas marroquíes. Muchos fueron enterrados vivos en fosas comunes o tirados desde helicópteros, practica por cierto común entre  las dictaduras que azotaron a América Latina en el pasado.

También denunció la existencia de un muro en la frontera con la zona liberada con millones de bombas que ha ocasionado la muerte de centenares de saharauis.

Se estima que el mantenimiento del muro cuesta unos tres millones de dólares diarios. En cada kilómetro un pequeño aprovisionamiento provee la infraestructura necesaria para repeler ataques, así como radares para detectar movimientos en el lado saharaui.

La activista saharaui también denunció la existencia de campos de refugiados en el sur oeste de Argelia desde hace 43 años, donde la vida es muy dura. Estos refugiados nunca han podido visitar a su familia del otro lado del muro construido por Marruecos.

Entre los métodos de torturas se cuentan las repetidas violaciones a mujeres y la insistencia de las autoridades de que permanecieran desnudas.

 

La activista saharaui en un momento de reflexión

 

Haidar permaneció en detención con 64 activistas -entre ellos 10 mujeres- por tres años y siete meses entre 1987 y 1991. Durante ese tiempo todos los activistas pasaron todo el tiempo vendados y sin ningún tipo de atención médica o de otro tipo. Y lo peor: fueron torturados diariamente. Hoy en día todavía hay 37 activistas saharauis bajo rejas.

Esta luchadora por la autodeterminación del Sahara Occidental  también volvió a ser atacada y amenazada con un cuchillo por la policía marroquí durante una protesta no violenta el uno de noviembre de 2012, el mismo día en que se reunió con el entonces Comisionado Especial de las Naciones Unidas para el Sáhara Occidental, Christopher Ross, en El Aaiún.

Los hijos de esta luchadora social también han sido atacados y aterrorizados, al igual que los hijos de otros activistas. Aparte de la violencia, esta generación joven de saharauis recibe constantes restricciones y prohibiciones para comenzar sus estudios universitarios.

Además, durante un incidente ocurrido el año pasado y en presencia del Alto Comisionado por los Derechos Humanos, la policía marroquí atacó su casa con piedras  para impedir que este funcionario  pudiera entrevistarse con otros activistas y saharauis víctimas de la violencia marroquí.

El gobierno marroquí se niega a investigar casos de abusos de los Derechos Humanos de los ciudadanos saharauis, lo cual crea una atmósfera de impunidad frente a estos hechos, señala Haidar.

También llamada ‘la saharaui Gandhi”, Haidar mostró material fílmico donde se observa la violencia de las autoridades marroquíes contra manifestantes pacíficos, especialmente mujeres. Las autoridades marroquíes aparecen en algunos videos en ropa civil. Este material incluye incidentes hasta el año 2018.

“Lamentablemente toda esta situación ha contribuido a crear una atmósfera de odio contra dos pueblos que son hermanos: el marroquí y el saharaui”, afirma Haidar.

También insistió en que la libertad de expresión y la libertad de asociación continuan siendo prohibidos en la zona de ocupación. Su organización para la defensa de los Derechos Humanos, CODESA, no tiene derecho a un reconocimiento legal en Marruecos.

Finalmente Haidar convidó a organizaciones, la sociedad civil y políticos a  crear acciones de presión sobre Marruecos a favor de la promoción de los Derechos Humanos de los saharauis.

La activista espera que este primer evento aumente la conciencia en la opinión pública británica de la batalla por la autodeterminación e independencia del pueblo saharaui.

Olive Branch Arts ofrece una mano de ayuda

Becky Finlay Hall, la directora creativa en Olive Branch Arts, una organización benéfica que ofrece una amplia gama de experiencias basadas en artes terapéuticas y programas de capacitación, habló de los programas que esta organización ha realizado en los campos de refugiados saharauis en Tindouf, al suroeste de Argelia. 

El proyecto más reciente de Olive Branch Arts  tiene que ver con la exploración del concepto de libertad entre los refugiados. Este concepto fue explorado a nivel del cuerpo y consta de una exposición fotográfica que se ha mostrado en diversos lugares, tanto en Londres como en Europa.

 

Esta exploración del concepto de libertad también dio lugar a la creación de una coral en los campos de Tindouf. Las piezas de la coral forman parte de la exposición fotográfica que Finlay Hall quiere mostrar en otros escenarios.

Olive Branch Arts está trabajando con Shutter Hub, que es una organización de fotografía que brinda oportunidades, soporte y redes para fotógrafos creativos de todo el mundo. Los planes en el futuro apuntan a dar cursos de fotografía digital en TIndouf, como lo informó Finlay Hall.

Para concluir esta parte del evento Finlay Hall mostró un documental muy emotivo de sus recientes proyectos en los campos de refugiados.

Un poeta de la resistencia saharaui

Hamza Lakhal no es un poeta cualquiera. En su charla habló de cómo las primeras imágenes que él recuerda fueron de policías o soldados atacando a su familia. Esos fueron sus primeros recuerdos.

Lakhal comenzó a pensar en cómo podía expresar todo lo que había vivido desde niño. Es así como comienza a escribir poemas. La poesía le dió una voz negada en los actos de violencia y la ocupación de su tierra por un ejército invasor.

Para el también activista la zona del Sahara Occidental ocupada por Marruecos es como una gran cárcel sin esperanza para los jóvenes.

 

Hamza Lakhal, poeta y activista saharaui.

Para  Lakhal el pueblo saharaui ha sido el único que ha promovido una revolución pacífica para luchar por su derecho a la autodeterminación.

El pueblo saharaui quiere la paz, pero también que se respeten sus derechos, afirma Lakhal.

El poeta recitó un poema que muestra la situación de los saharaui. A continuación un extracto de su poema.

Tal vez los paisajes son los cantos de ruiseñores.

y estás tan loco de amor por la patria

También amas la arena, el oasis,

por eso te levantaste y protegiste tus manos

cuando los gritos de las cadenas se hicieron demasiado fuertes para aguantar.

Sandblast nace para dar voz a los saharauis

Danielle Smith, directora de la ONG Sandblast, explicó que su misión es reforzar lo que ya hace el pueblo saharaui: expresar su mensaje de lucha por su autodeterminación y mostrar quienes son.

Smith señaló que poco se conoce en el mundo de la causa saharaui. La invisibilidad de este pueblo en el mundo es un gran obstáculo a su causa.

Sandblast fue fundada en 2005 y desde el comienzo ha ofrecido encontrar plataformas para que los saharaui se den a conocer al mundo más allá de su condición de refugiados.

 

“El mundo tiene que conocer qué significa vivir bajo ocupación y cómo los seres humanos se ven afectados por esto”, apunta Smith, al tiempo que afirma que esa experiencia también muestra lo fuerte que pueden ser los seres humanos en situaciones tan difíciles.

Sandblast organizó en Londres en 2017 el primer festival de arte y cultura saharaui donde Aminatour Haidar fue invitada especial. Unos 26 artistas saharauis vinieron a mostrar su cultura y más de 100 artistas británicos estuvieron trabajando en este festival.

Danielle Smith, directora de la ONG Sandblast

Sandblast ha estado trabajando en desarrollar proyectos ligados con la música en los campos de Tinduf de Argelia.

En 2012, Sandblast lanzó el proyecto Studio-Live en el evento “Sahara Nights” en el Roundhouse de Londres, para ayudar a facilitar la creación de una escena profesional de creación musical en los campos de refugiados saharauis, en el suroeste de Argelia.

Durante dos años, Sandblast proporcionó equipos de sonido y saharauis adultos jóvenes fueron entrenados en habilidades de ingeniería de sonido en talleres regulares impartidos por la Dra. Sara McGuinness del London College of Music.

El proyecto más reciente se llama “Stave House en el Sahara”, que tiene como objetivo facilitar la implementación de la música y la enseñanza del idioma inglés en las escuelas primarias de los campos de refugiados saharauis  en el suroeste de Argelia.

En este programa se ha producido gracias al apoyo de la creadora de Stave House, Ruth Travers y la Dra. Violeta Ruano, etnomusicóloga de Sandblast, quien aceptó la misión y luego se formó como profesora de música de Stave House.

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